mi vieja y su rica choncha rellena de nata, que me deja cogerla y cogerla hasta que la nata se desborda por las conmisuras de sus pliegues

me deja cogerla y cogerla hasta que la nata se desborda por las comisuras de su concha, esa concha tan cachonda que me pone a mil cuando le huelo el buque añejo a leche de mipalo, me hace recordar cada vez que se la pongo a añejar dentro de la barrica llamada vagina, no la conserva mucho tiempo, pero lo que conserva normalmente es calidad, puro jugo para hacer chamacos, y ella vieran lo buena que es para salir preñada, ni parece qeu ya le ice media docena verdad!.

You might like

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *